domingo, 24 de febrero de 2013

Luz cobriza


Me encanta mirar fotos de los maquillajes de las semanas de la moda de las distintas ciudades. Siempre encuentro ideas para copiar y técnicas que puedo adaptar a mi estilo diario para evitar caer en la rutina.

Me pasa que no me gusta maquillarme todos los días exactamente igual para ir a trabajar, siempre voy variando para que no sentir que es una actividad automatizada. Probablemente solo yo note esas variaciones, pero eso es lo que hace que disfrute tanto de maquillarme a la mañana (cosa que trato de hacer en diez minutos como máximo).

Entre los looks de la edición otoño-invierno 2013 de la NYFW, encontré uno que me sirvió de inspiración: el maquillaje diseñado para el desfile de J. Mendel por Gucci Westman (les hablé de ella hace mucho acá, es una de mis maquilladoras favoritas), actual Directora Artística Global de Revlon.



Aunque no tengo los productos de Revlon que usó Gucci para lograr este maquillaje, se me ocurrió buscar entre mis maquillajes algunas sombras con colores similares y ver qué me salía.

Iluminador Teint Miracle (05 Aura Universelle), de Lancôme; delineador Le Crayon Khôl Black Carat (022 Bronze), de Lancôme; sombra cobriza Ombre Éclat (142 L’Instant Fauve) de Guerlain; sombra marfil Ombre Absolue (F20 Délice de Créme), de Lancôme; sombra beige grisácea Color Design (se le borró el número y el nombre) de la colección de Gucci Pop Cherub para Lancôme)
 
El gran detalle de este look es el tono cobrizo aplicado en el centro del párpado y esfumado hacia los costados, sin llegar hasta los laterales. Esto da un efecto de “ojos despiertos”, ilumina la mirada y, según la intensidad, puede adaptarse a distintas situaciones.

Pueden hacer clic en esta imagen para ampliarla y ver los detalles
Fuente: La página de facebook de Revlon

Estos son los pasos que seguí para lograrlo:

Preparar el rostro con las cremas de tratamiento habituales. (Si es de día, no se olviden del protector solar).

Aplicar corrector y/o base, según sea necesario. Yo no uso base para todos los días, solo aplico corrector en las zonas en que lo necesito.

Aplicar un iluminador en forma de «c» desde los pómulos hacia las sienes. Primero aplico en varios puntos el producto y después lo esfumo con las yemas de los dedos, bien suavecito, sin presionar ni tironear.

Aplicar una sombra clarita, que se asemeje al tono de la piel, en todo el párpado superior.

Aplicar una sombra beige medio grisácea en el pliegue del párpado o en la esquina externa para marcar la profundidad. (Este paso es opcional, probé con y sin la profundidad, y de ambas maneras queda lindo el efecto).

Ahora viene el paso fundamental, aplicar la sombra cobriza en el centro del párpado móvil y esfumarla hacia los laterales, pero sin llegar hasta las esquinas. Lo mejor es hacer esto con una brocha, pero, si no tienen, también pueden hacerlo con la yema del dedo anular o meñique. La mayor concentración de color debe quedar en el centro del párpado.

Aplicar un delineador marrón oscuro bien al ras de las pestañas, dibujando una línea delgada, y esfumarlo con un pincel finito. Dar el toque final en la mirada con una máscara para pestañas negra o marrón.

Terminar el look con tonalizador, rubor y labial a gusto y piacere. Pueden usar tonos nude, o probar con los labios rojos. La idea no es copiar el look al pie de la letra, sino tomarlo como ejemplo e innovar un poco.

Les juro que es un maquillaje rápido que pueden hacer a la mañana antes de ir a trabajar. Me duró hasta el final del día y sentí que la mirada parecía más descansada, en especial cuando no marqué tanto la profundidad.

¿Les gusta el look de Gucci para J. Mendel?

¿Tienden a mirar fotos de maquillajes para sacar ideas?

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domingo, 10 de febrero de 2013

Árbol de té


Es raro que nunca antes haya escrito una review de un producto de Just porque es una marca que me acompaña desde la infancia y me conecta mucho con los cuidados y el amor que siempre me brindaba mi mamá cuando, como me decía ella, me agarraba «mamitis aguda» (me enfermaba, me lastimaba o me pasaba alguna otra cosa similar).

Cada vez que siento el perfume de la crema de tomillo me acuerdo de los masajitos que ella me hacía para curarme la tos (placebo o no, siempre funciona). El Bálsamo fue y sigue siendo mi aliado para evitar que me salgan moretones si me golpeo. El Eucasol es lo más reconfortante que hay cuando me resfrío. La crema de caléndula es una de las más versátiles que conozco. Etcétera, etcétera, etcétera.

Un producto de Just que no usaba tanto cuando era chica, pero que ahora me resulta absolutamente necesario, es el aceite de tea tree (árbol de té).

Árbol de té (Melaleuca alternifolia).
Fotografía tomada de Gardenology.org (licencia de uso: CC-BY-SA 3.0).

El aceite de tea tree se extrae de las hojas de un árbol nativo de la costa oriental de Australia. Desde tiempos remotos, los aborígenes del lugar lo usaban para curar heridas, irritaciones, ulceraciones y otros padecimientos de la piel.

En la actualidad, el aceite de tea tree quizá tenga tantos adoradores como detractores, ya que algunos lo consideran un posible irritante y hasta cuestionan sus capacidades reparadoras de la piel. Sin embargo, hay varios estudios clínicos y científicos realizados que comprueban, entre otras utilidades, su eficacia como sustancia antiséptica y fungicida natural y su gran capacidad para combatir el acné.

Para elegir un producto de estas características, es importante constatar que haya estudios serios que lo avalen (pueden encontrar los abstracts de varios de estos estudios en Internet y también algo de información en MedlinePlus). Además, está bueno confiar en la propia experiencia. A mí el aceite de tea tree me resulta antiirritante, me calma la piel y me ayuda a curar heridas más rápido y a borrar moretones en solo un par de días, pero es posible que a algunas personas les genere alergia (mi dermatólogo me explicó una vez que las personas pueden ser alérgicas prácticamente a cualquier cosa, incluso al agua o a la luz solar), recuerden que «cada piel es un mundo». (Digo esto porque incluso Just incluye en la caja una advertencia al respecto, como lo hace en todos sus productos).


Principalmente, elijo el aceite de tea tree de Just por su fórmula, que contiene únicamente cuatro ingredientes puros (en el orden en que figuran en la lista del producto):

Aceite de árbol de té (Melaleuca alternifolia): extraído de las hojas de la variedad más conocida y utilizada de los más de 300 tipos de árbol de té.

Aceite de manuca (Leptospermum scoparium): extraído de las hojas de un arbusto nativo de Nueva Zelanda que, además de tener propiedades antibacteriales y antimicóticas similares a las del tea tree, brinda un efecto calmante y es mejor tolerado por las pieles sensibles.

Aceite de rosalina (Melaleuca ericifolia): extraído de las hojas de un arbusto de la misma familia y especie, pero identificado recién en 1950.

Aceite de manzanilla: extraído de la conocida planta herbácea nativa de Europa. No encontré información de Just al respecto, pero supongo que está en la fórmula por sus propiedades calmantes y antiinflamatorias.
Según Just, el aceite de tea tree se combina con estos otros para potenciar sus propiedades antisépticas, antivirales, antimicóticas, desinflamatorias, cicatrizantes y regeneradoras de las capas externas de la piel, estabilizantes de la piel, analgésicas y calmantes de las terminaciones nerviosas y equilibrantes del estado de ánimo.

Este aceite es casi transparente y no es tan denso como otros aceites vegetales. Tiene un aroma fresco, muy herbáceo, de intensidad moderada. Al aplicarlo, se absorbe rápido en la piel y, salvo que se aplique sobre una herida, no genera ardor ni picazón, ni ninguna otra sensación atípica.

La primera vez que lo compré, me regalaron un librito editado por Just que consulto seguido porque me resulta superútil para usar el aceite con precaución y obtener sus máximos beneficios.


Uno de los consejos del librito que más pongo en práctica es el de mezclarlo con un aceite vegetal (casi siempre uso el de oliva orgánico o el de almendras) para aplicarlo en superficies más extensas de la piel. También me gusta el que recomienda aplicarlo de manera tópica con un hisopo porque aunque se desperdicie un poco por la absorción del algodón, siento que el aceite migra menos. Esto lo hago sobre todo para aplicarlo en el rostro cuando me sale algún granito muy puntual. 

Y en cuanto a usarlo para los granitos, si tienen acné, les recomiendo que vayan al dermatólogo para que poder recibir el tratamiento adecuado, pero si solo padecen algún que otro granito molesto por las habituales fluctuaciones hormonales femeninas o por alguna otra razón, pueden probar el aceite de tea tree. Yo prefiero usar este producto natural y dejar el peróxido de benzoilo (que sí me resulta irritante) únicamente para cuando me lo receta mi dermatólogo para esos granitos dolorosos que no se quitan con nada y aparecen muy muy muy de vez en cuando.

Lo último, antes probarlo en el rostro, pueden hacer una prueba de tolerancia por un par de días en la palma de la muñeca o en los laterales del cuello (en línea vertical, justo debajo de las orejas). Tengan en cuenta que este aceite es de uso externo únicamente, no es apto para ingerirlo.

¿Conocían el aceite de tea tree? ¿Cuál usan y para qué?



Fuente consultada: Rodriguez, Federico. El aceite de tea tree.

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