domingo, 28 de febrero de 2010

Resaltar la naturalidad




Evitar la exposición solar sin tomar las precauciones necesarias ya no sólo es una recomendación de los dermatólogos, sino que de a poco también comienza a formar parte de la conciencia colectiva femenina.

Para convencer a sus pacientes de que la exposición a los rayos UV puede causar daños irreparables en la piel, algunos dermatólogos les aseguran que estar “blanquita” se está convirtiendo en moda.

En la actualidad se destaca la importancia de aceptar nuestro tono de piel natural y de cuidarnos de la exposición solar inadecuada, sin que se convierta en una obsesión; pero además de aceptar nuestro tono de piel real también podemos aprender a resaltarlo con la ayuda del maquillaje para no sentirnos tan pálidas.

Entonces, si tienen ganas de lucir y destacar el tono de piel que la naturaleza les dio, pueden poner en práctica los siguientes consejos de maquillaje para pieles claras que casi nunca fallan.

Cuando aplicamos tonalizador no hay que olvidar que “menos es más”. No es aconsejable aplicar tonalizador en todo el rostro, porque el mismo tono, oscuro y monocromático, se verá demasiado artificial. Conviene dar sólo algunos toques con una brocha en forma de C, E o de W.

Las mujeres de piel clara también podemos divertirnos. No es cierto que las mujeres de piel clara estamos destinadas a maquillarnos siempre en tonos nude. Un rubor coral, un lápiz labial rosa intenso, o una sombra turquesa translúcida también pueden favorecernos muchísimo.

Las mejillas, siempre saludables. Las pieles claras necesitan algo de color en las mejillas para darle vida al rostro y a la mirada. La mejor opción es utilizar rubores en tonos rosas cálidos.

El dorado puede verse delicado. Los maquillajes en polvo que contienen micro pigmentos dorados aportan mucha luminosidad y calidez a las pieles claras. El secreto está en elegir sólo un área del rostro, o los aplicamos en los párpados, o en las mejillas, para que no resulte demasiado llamativo.

No nos olvidemos de ejercer nuestro derecho de autodeterminación. Según los expertos, los tonos que menos favorecen a las pieles claras son los pasteles, los opacos y los fríos. Sin embargo, si nos gusta cómo nos quedan, si nos vemos bien, ¡entonces estamos en todo nuestro derecho de romper las reglas!



Esta nota fue publicada el 07 de diciembre de 2009 en la comunidad de Miss Lancôme Argentina en facebook. ¡No dejen de hacerse fans!

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domingo, 21 de febrero de 2010

Lo bueno y lo malo

Review: Silicium Pastel Care de La Roche-Posay


Estaba buscando un esmalte para uñas bien práctico, que con una o dos manos me permita tener las uñas arregladas y protegidas. Un esmalte en un tono claro, translúcido que dure una semana y que tenga propiedades fortalecedoras.

Entonces me puse a investigar y uno de los pocos que encontré fue el esmalte Silicium Pastel Care de La Roche-Posay. Elegí el color 06 BLANC y me lo llevé confiada de que me daría todo eso que yo estaba buscando.

Lo probé ni bien llegué a casa. Lo primero que noté es que no se aplicaba de manera uniforme. Justo eso es una de las cosas que más me molesta en los esmaltes, que queden rayitas. Primera impresión, el pincel aplicador podría ser un poco mejor.

Esperé a que se seque la primera mano y me di cuenta de que no quedaba tan mal. No tarda más de 5 minutos en secarse y queda brilloso. Le di una segunda mano, pero me quedó demasiado blanco y es por eso que ahora siempre le doy una sola mano.

Había decidido no usar base coat ni top coat para poder probarlo bien. Así descubrí que es muy bueno como protector y fortalecedor, pero que no dura nada. ¡A los dos días el esmalte ya estaba todo saltado! Me desilusionó bastante porque la vendedora me había dicho que estos esmaltes duraban 7 días. Le di varias oportunidades más y siempre me pasó lo mismo. Sólo noté una diferencia cuando le apliqué alguno de mis top coats, pero yo quería un esmalte práctico, no quería tener que recurrir a un top coat.

Otra desventaja es que el frasquito trae 6 ml que no rinden demasiado. El contenido del frasco baja muy rápido en comparación con los otros esmaltes que uso, y cuesta entre AR$40 y AR$50, que no es carísimo, pero tampoco es re barato.

Esperen, esperen, que igualmente lo volvería a comprar. Así como les digo lo malo, también les digo lo bueno.

Este esmalte es bien fortalecedor. Su componente activo es el silicio (silicium, en latín), un mineral que tiene diversos usos en la industria. En este caso, adaptado a la cosmética, sirve para proteger y fortalecer las uñas. Con lo que cuesta encontrar un buen esmalte fortalecedor, qué bueno que este cumpla esa promesa. Cuando me quité el esmalte la primera vez noté que tenía las uñas mucho más fuertes y resistentes.

Otra ventaja es que el esmalte también protege las uñas y el color por medio de Mexoryl XL (drometrizole trisiloxane), el protector solar de amplio espectro patentado por los Laboratorios L'Oreal. No dice en ningún lado el factor de protección, pero quiero suponer que es un factor suficiente para las uñas. El único inconveniente es que si el esmalte se salta, no hay protector que valga... y no queda otra que usar top coat para que no se salte.

Algo para destacar es que es un producto hipoalergénico. Según La Roche-Posay, este esmalte es apto para la mayoría de las personas con pieles intolerantes, ya que su fórmula no contiene formol, tolueno, parabenos ni colofanos, y las pelotitas que sirven para mezclar el esmalte no contienen níquel. Es decir que parece un esmalte bastante “sanito”, casi no tiene olor y se nota que es bastante delicado.

Hay un top coat de la misma línea, pero como me genera desconfianza yo sigo usando el de Lancôme o el de Mavala para que me dure toda la semana. Tengo ganas de probar la versión mate transparente que sirve para usarlo como base de tratamiento. En cuanto la pruebe, les cuento.

¿Probaron algún esmalte de La Roche-Posay?

¿Cuál es su esmalte fortalecedor favorito?



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lunes, 15 de febrero de 2010

Ôh My Rose! Baby, I’m in love!



Lancôme tiene un poder, para nada subliminal, sobre mi conducta como consumidora de maquillajes. No sé qué tienen sus colecciones, pero siempre me generan una necesidad que antes no tenía. Soy plenamente consciente de esto que me sucede, pero no lo puedo evitar. Siempre hay un nuevo color para probar, ése que no tenía y que quedaría genial con tal o cual cosa, o una nueva textura para experimentar nuevos efectos, ¡siempre hay una excusa para comprar!

Con la nueva colección de primavera, se confirma la regla; no tengo una sombra verde petróleo... ¡QUIERO!

Aunque las argentinas tengamos que esperar hasta septiembre para poder tenerla en nuestras manos, les cuento un poco de qué se trata Ôh My Rose!, una colección que ya me tiene enamorada.

Cuando se fue Gucci Westman de Lancôme, pensé que nunca sería lo mismo… y tenía razón, con Aaron De Mey no es lo mismo, ni peor ni mejor, ¡DISTINTO!

A lo largo de este tiempo me di cuenta de que la creatividad de Aaron De Mey tiene una constante: hacer que las mujeres se sientan fuertes, poderosas, diferentes y que puedan expresar por medio del maquillaje todas sus emociones y sentimientos.

Como todo artista, Aaron siempre cuenta cuál fue la inspiración de su creación. Esta vez, él se inspiró en la belleza francesa, y en la sensualidad y la liberación femenina de los años sesenta.


En la Francia de comienzos de la década de los sesenta surge la doctrina del librepensamiento, el Pop Art se adueña del escenario artístico, la Nouvelle Vague rompe con la tradición cinematográfica de años pasados, los estudiantes salen a protestar contra la guerra en forma pacífica y las mujeres bailan con sus minifaldas al ritmo del Twist.

Ôh My Rose! representa la energía y el estilo de las mujeres de los sesenta mediante maquillajes en tonos coral, dorado y verde petróleo.


Aaron demuestra una vez más que el maquillaje es un arte que sirve como forma de expresión y que nos permite comunicar lo que sentimos.

Desde mi punto de vista toda la colección entera no tiene desperdicio, pero las sombras y los delineadores en ese verde petróleo bien intenso se llevan el premio a lo mejor de la colección.

Me encanta combinar sombras en turquesa claro con labiales en coral y polvos iluminadores con destellos dorados, ésa es una de mis combinaciones preferidas (siempre uso las sombras de LUCI «Ray of green Light» con el rubor Blush Subtil «Highlighting coral» para lograrlo), pero nunca se me había ocurrido utilizar un verde petróleo para enmarcar la mirada.

¡¡¡A ustedes les parece que con este veranito tan lindo que estamos teniendo haya que esperar tantos meses para poder probar Ôh My Rose!!!! Mientras tanto me tendré que conformar con Declaring Indigo, cuando salga en el mes de marzo.

¿Les gustan las combinaciones que propone Aaron De Mey en la colección Ôh My Rose!?


Thank you so much Kerry Diamond for providing all of us with the amazing behind the scenes pictures through The Lancôme Blog.

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domingo, 7 de febrero de 2010

¡Manos eco-friendly!


Review: Savon Liquide Lavande (ECO-RECHARGE) de L'Occitane



El día que fui a la tienda de L'Occitane y descubrí en uno de sus estantes el jabón líquido de lavanda con karité para lavarse las manos pensé que no tenía sentido gastar en un jabón de L'Occitane para lavarme las manos todos los días... «si con esos jabones líquidos o en barra que consigo en la farmacia me alcanza», me dije para mis adentros.

Sin embargo, durante mi siguiente visita a la tienda con mamá, ambas coincidimos, «llevemos uno, no es tan caro, alguna diferencia tiene que haber»… y estábamos en lo cierto.

Este jabón líquido de L’Occitane es el mejor jabón para manos que probé hasta el momento y tiene unas cuantas ventajas que me gustaría mencionar.

Muchas mujeres, por lavarnos las manos varias veces en el día con cualquier jabón, terminamos con la piel seca y resquebrajada. Este jabón líquido es la solución. Su fórmula fabricada a partir de aceites vegetales no contiene ningún tipo de detergente sintético y está enriquecida con manteca de karité, sello característico de los productos de L’Occitane, aloe vera, coco, glicerina de origen natural y perfume de lavanda; como una combinación de todos esos remedios caseros que siempre nos recomendaban nuestras abuelas.

El secreto está en la calidad y la dedicación que L’Occitane pone en la extracción de las materias primas y en la fabricación de sus maravillosos productos. Todo esto se puede percibir la primera vez que uno se lava las manos con este jabón.

Con tan sólo una pequeñísima cantidad (dos granos de arroz) alcanza y sobra para lavarse las manos como corresponde. El jabón hace una cantidad de espuma suficiente y se siente humectante y muy suave. El aroma a lavanda se percibe al instante, es bien fresco y relajante.

Este jabón viene en dos presentaciones, o en un frasco con dosificador o en un sachet de repuesto ecológico. Con mamá elegimos el segundo, que trae 400 ml y cuesta AR$ 47 (aprox.). Lo mejor del repuesto es que ayuda a cuidar la ecología y rinde bastante. Además, sirve para rellenar cualquier frasco con dosificador que uno tenga en casa; por ejemplo, nosotras usamos uno de cerámica que hace juego con el resto de los accesorios y con este sachet alcanza para llenarlo dos veces y cada vez dura casi dos meses (aunque esto último depende de cuántas personas se laven las manos en una casa y de cuántas veces por día lo hagan).

En fin… con el correr de los días comenzamos a notar que la piel de las manos estaba más suave, flexible e hidratada… desdé ese momento este jabón nunca falta en casa.

Ya que estamos... me gustaría recordarles la importancia de lavarse las manos (¡con cualquier jabón!) como medida de higiene y prevención, de la mano de UNICEF y con una cuota de humor:




¿Con qué tipo de jabón acostumbran lavarse las manos?



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