The Lancôme Blog es un espacio desarrollado por
Kerry Diamond (Vicepresidenta del Departamento de Relaciones Públicas y Comunicaciones de Lancôme Estados Unidos) junto con su equipo de trabajo. En él se pueden encontrar las últimas noticias de Lancôme y también una buena dosis de lo último en maquillaje, tendencias, cuidado de la piel, artes y espectáculos, cultura y actualidad entre muchas otras cosas.
Me gusta visitarlo todas las semanas porque me resulta muy interesante y entretenido. Me permite mantenerme actualizada sobre las últimas novedades de Lancôme y además al leerlo siempre estoy aprendiendo nuevas expresiones en inglés y cuestiones relacionadas con la cultura estadounidense que me resultan muy enriquecedoras.
Hace unos meses, al visitar el blog como de costumbre, me enteré de que había resultado ganadora de uno de los sorteos habituales. Me había ganado todos los productos de Lancôme
utilizados por la talentosa Michelle Phan para crear el look «Sunset Eyes». (Ya que estoy… no se pierdan el canal de Michelle, ¡tiene tutoriales muy originales!)
Como se imaginarán, al principio me había puesto más que contenta, pero al tiempo comenzó la “pesadilla” de enviar productos cosméticos a la Argentina. La cuestión es que Lancôme US contrató un servicio puerta a puerta de un conocido courrier privado, uno de otros tantos, que me traería el envío a mi domicilio con todos los gastos e impuestos cubiertos, pero que en realidad terminó brindando un servicio un tanto dudoso.
Para empezar me enviaron la guía del envío por correo electrónico para que yo pudiera seguir el trayecto de mi premio por Internet; en un semana llegaría el premio a la Argentina. Hasta ese momento todo parecía marchar sobre ruedas, pero cuando el paquete llegó a la Argentina sucedió algo de lo más indeseado.
El premio quedó trabado en la aduana de Ezeiza porque, según la empleada del courrier contratado que me llamó por teléfono,
«no se permite el ingreso al territorio argentino de ningún producto que vaya a tener contacto con la piel». WHAT!
Es decir que, según esta empleada, para recibir mi premio debería inscribirme como importadora y mediante despachante de aduana hacer todos los trámites pertinentes y abonar todos los derechos estipulados para poder ingresar cosméticos al país. Me habían contado en otras ocasiones que era un tanto complicado el sistema de courrier en la Argentina, pero no me imaginaba tanto.
Al escuchar la normativa vigente se me vino a la cabeza
el envío de Dermalook que recibí en el invierno casi de manera instantánea. El delineador y la máscara de Dermalook llegaron a mis manos desde España en un pequeño sobrecito mediante el correo oficial. ¿¡¡¿¡Eran cosméticos también y nadie los trabó en la aduana en aquella oportunidad, por qué ahora sí los traban??!!?!!
Luego de unas largas conversaciones telefónicas con la empleada del courrier en busca de explicaciones, ella me terminó diciendo...
«y es que en realidad... es una lotería, nunca se sabe». OMG?!?!?!
¿Cómo le explica uno este tipo de cosas que suceden aquí a una persona que vive en el primer mundo? Le escribí por correo electrónico a Kerry para explicarle la situación. Ella fue muy comprensiva y hasta se ocupó de llamar al proveedor del servicio desde su país para aclarar las cosas, porque además acá me decían que yo me tenía que hacer cargo de los gastos de almacenaje y no se cuantas cosas más aunque no quisiera retirar el paquete de la aduana, para que no se generara una gran deuda a mi nombre.
Para no extenderme más aún, terminé rechazando el envío, Lancôme US hizo lo mismo y el paquete se quedó almacenado en la aduana de Ezeiza. Se supone que lo van a destruir o rematar, pero yo creo que se lo queda alguna de las que trabajan en la aduana… o alguno, que quedará bien con su mujer, madre, hija, tía o amiga gracias a mis maquillajes que no pudieron ser.
Para compensar, Kerry me ofreció enviarme un precioso libro que conmemora el
75º aniversario de Lancôme, que tendrá lugar en el 2010 y alguna otra cosa más. Como buena amante de Lancôme, no dude en aceptar. Investigué y descubrí que los libros están exentos de impuestos (gracias a un tratado internacional que tiene por objeto fomentar la cultura) y que es conveniente realizar envíos internacionales hacia la Argentina a través del correo oficial para evitar corrupciones, uy perdón… complicaciones.
Con todas estas recomendaciones Kerry me envió el libro y una remera en una caja que llegó la semana pasada a la aduana de Retiro (la del correo oficial), de donde las pude retirar muy fácilmente y sin tener que pagar absolutamente nada.

En cuanto a esto de los
«productos que vayan a tener contacto con la piel», busqué, busqué y busqué, pero no pude encontrar ninguna legislación específica respecto de la recepción de productos cosméticos. Además, en la aduana del correo oficial (que no es la misma que la de los correos privados) cuando les conté lo sucedido me dijeron que eso que ocurrió no tendría que haber pasado. Si alguien sabe más al respecto, que no dude en dejar algún comentario aleccionador.
No quería dejar de contarles esta experiencia porque creo que les puede servir de ayuda a muchos de los que quieren comprar y/o traer y/o recibir cosméticos desde el exterior hacia nuestro país.
Y para terminar…
Dear Kerry, Thank you very much for being so supportive right then when the shipment went all wrong, thank you for offering me a different gift to make it up for the loss. Thank you for letting me have this amazing book, I’ll treasure it forever and ever… But mostly, thanks tons for offering such an amazing blog to all of us Lancôme lovers every day, that’s already good enough gift for me, I truly enjoy it! All this situation has made me add yet another one good reason to use, recommend and adore Lancôme!
Lancôme rocks all around the world!!Ahora… a las argentinas me gustaría preguntarles… ¿alguna vez recibieron cosméticos desde el exterior en sus casas? ¿Cómo fue la experiencia?